Borrador · contenido por revisar antes de publicar
Las cláusulas que protegen a la agencia, al creador y a la marca: entregables, aprobaciones, pagos, derechos de uso, exclusividad y qué pasa si algo sale mal.

La mayoría de los problemas en una campaña no vienen del contenido, vienen de lo que nadie escribió: cuántos cambios se valían, cuándo se paga, si la marca podía usar el video en anuncios. Un buen contrato evita esas conversaciones.
Esta guía repasa las cláusulas que no pueden faltar en una colaboración entre agencia, creador y marca.
Nota del borrador: este artículo es informativo y no sustituye la asesoría de un abogado. Antes de publicar, conviene que un despacho revise la plantilla.
Hay dos modelos comunes:
Sea cual sea, cada parte debe tener claro a quién le cobra y a quién le responde.
Nombre o razón social, RFC y domicilio de cada parte, y una descripción breve de la campaña: marca, producto y periodo.
Formato, cantidad, red social y fecha de cada pieza. «2 reels en Instagram, 1 TikTok y 2 secuencias de stories entre el 1 y el 30 de noviembre» es mucho mejor que «contenido para redes».
Cuántas rondas de revisión incluye cada pieza, en cuántos días hábiles responde la marca y qué pasa si no responde a tiempo (por ejemplo, que se dé por aprobado).
Monto por entregable, si incluye IVA, quién factura a quién, el plazo de pago (30, 60, 90 días) y cuándo recibe su parte el creador. Si hay anticipo, cuánto y cuándo.
Dónde puede usar la marca el contenido (sus redes, su sitio, anuncios pagados), por cuánto tiempo y en qué países. Cuando termina el plazo, la marca deja de usarlo o paga una extensión.
Si el creador no puede trabajar con marcas de la misma categoría, por cuánto tiempo y qué categorías exactamente. La exclusividad se cobra.
El creador se compromete a marcar el contenido como colaboración pagada con las herramientas de cada red y con etiquetas claras como #publicidad.
Qué pasa si el creador o la marca se ven involucrados en una polémica: suspensión, retiro del contenido y cómo se liquida lo ya hecho.
Quién puede cancelar, con cuántos días de aviso y cuánto se paga por el trabajo ya avanzado.
Lo que no se puede compartir antes del lanzamiento: producto, fechas, montos.
Usa este esquema como punto de partida y ajústalo con tu abogado:
Un contrato claro no es desconfianza, es lo que permite que la campaña fluya. Y funciona mejor cuando los entregables, las aprobaciones y los pagos que dice el papel son los mismos que tu equipo ve en su día a día.